Derechos laborales de la población trans: Entrevista con Angie Rueda Castillo

Por David Alexir Ledesma Feregrino / redaccion@asilegal.org.mx
@dave_lefer

(Redacción de ASILEGAL)

Fotografía por: Jorge Meza
Fotografía por: Jorge Meza

El primer día de mayo es, desde 1889, una jornada dedicada a la conmemoración de la lucha por la reivindicación de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores. Tras cientos de años de convulsiones y movimientos, los derechos laborales siguen permaneciendo como un ideal que, en la práctica, es diariamente violentado y obstaculizado. Esta situación es especialmente grave y delicada en contextos como el nuestro, en los que algunas acciones, omisiones y modificaciones (como la más reciente a la Ley Federal del Trabajo) llevan a los grupos en situación de vulnerabilidad a ocupar posiciones aún menos venturosas. Tal es el caso de la población LGBTTTI que además de padecer la falta de cumplimiento de las obligaciones del Estado Mexicano, tiene que lidiar con la falta de visibilidad a la que se le ha sometido (que va desde el discurso hasta la legislación). Actualmente no existen tratados internacionales específicos que protejan los derechos de las personas LGBTTTI, mucho menos en materia laboral. Los instrumentos jurídicos a niveles nacional y local son también limitados o inoperantes. Esta situación conjunta, coloca a los y las disidentes sexuales en una posición de franca desventaja.

La población transexual y transgénero es un segmento que ve acentuados estos problemas, debido a que encuentra grandes obstáculos no sólo por parte del gobierno sino también por parte del sector privado. Ante esta problemática, que permanece en la oscuridad aún dentro de la academia, realizamos una entrevista a la activista Angie Rueda Castillo con el fin de conocer su perspectiva. Angie Rueda Castillo es Licenciada y Maestra en Sociología, con estudios de Doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad Iberoamericana. Es consultora en temas de Derechos Humanos y No Discriminación de la  población de la diversidad sexual y de género. Activista del Frente Ciudadanos Pro Derechos de Transexuales y Transgéneros, mujer transexual y colaboradora en la Jefatura de Servicios de Derechos Humanos y Participación Social de la Subdirección de Atención a la Derechohabiencia del ISSSTE; el compromiso de Angie para con los DDHH de la población trans ha sido constante y duradero.

La batalla por el trabajo y sus luchas adjuntas
David Ledesma Feregrino: Quisiera que nos compartieras tu punto de vista con respecto a los derechos laborales de la población trans en la Ciudad de México. Desde tu perspectiva, ¿cómo es que la población trans enfrenta el mercado laboral?

Angie Rueda Castillo: Pues, por un lado, con las mismas dificultades que cualquier otra persona. Recordemos que la crisis capitalista mundial, la sexta, del 2009 le costó a la humanidad 100 millones de personas desempleadas. Los grupos en situación de vulnerabilidad, sea por discapacidad, sea por cuestiones étnicas o culturales o, en nuestro caso, por identidad de género, nos encontramos en una situación todavía más desventajosa. Los gobiernos, el federal y los locales, son más cuidadosos; sea porque es políticamente correcto no discriminar, sea porque los Derechos Humanos están efectivamente avanzando. Pero en la empresa privada realmente la situación es muy agresiva, es muy catastrófica. Entonces mucha chica se dedica a las formas, digamos, de autoempleo. Obviamente una de ellas es el trabajo sexual, con todas las implicaciones que existen. No es el único; [pero] sigue siendo uno muy socorrido y sobretodo es un estereotipo de la sociedad. También está el tema del estilismo, del entretenimiento, todo lo que son los shows travestis. Pero también las formas de autoempleo a las que recurre gran parte de la población, como son el ambulantaje o, por ejemplo, esta cuestión de reparar computadoras, instalar programas. Es una situación igual de fuerte que para la mayoría de la población, la población trabajadora o desempleada o subempleada, pero que se agrava por la cuestión de vulnerabilidad y específicamente por la transfobia y la sexofobia; sea en términos de la orientación sexual o la identidad de género o las prácticas sexuales que siguen siendo muy condenadas. O sea que la situación es grave, aún en la Ciudad de México que hemos tratado con la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo del Gobierno del DF el generar alternativas aprovechando estos mecanismos de cooperativas, de co-inversiones. Sigue siendo muy limitado porque no más es para producción de bienes no tanto para servicios, como lo que te acabo de decir, para cuestiones de cómputo, etc. En la Ciudad de México donde hay más politización, donde hay más visibilidad, se han creado asociaciones civiles para convertirse en postulantes de los convenios con la SEDESOL, el gobierno federal, el gobierno del DF, el CENSIDA, incluso con Organismos Internacionales como el Fondo Mundial para el Combate al VIH, pero sigue siendo muy grave. Y eso aún con la reforma del 2008 que reconoce la personalidad jurídica, la identidad de género a través de este procedimiento especial de levantamiento de un acta de reasignación por concordancia sexo-genérica. Pero no sucede en casos privados. Por ejemplo, en casos como el mio, que soy una mujer madura, aunque mi acta no tenga nota marginal mi origen es identificable para el 90% de la población; entonces pues salen con lo mismo: «está sobrecalificada, no podemos ofrecerle o le hablamos dentro de 4 días o dentro de 40 años». Entonces sí es una situación muy grave.

DLF: ¿Consideras que el acceso al empleo es una de las principales formas de discriminación que enfrentan las personas de la población trans?

ARC: Yo diría que es una de las principales formas de discriminación que existen en el mundo; en España, en Grecia, en otros países europeos. Esa es una de las consecuencias del capitalismo. Sucede con los países más desarrollados y sus crisis cíclicas, porque el capitalismo es un sistema amoral que no se fija en las personas. Se fija en los Estados, los gobiernos, las iglesias, las sociedades, los partidos políticos. Es implacable y cuando hay una crisis de producción, una crisis cíclica, necesita prescindir de millones de personas y se vuelve problema de los Estados y a ver qué hacen con ellas. En ese contexto (que es desde mi perspectiva, mi opinión), sí, es una de las cuestiones más graves que enfrentamos los grupos en situación de vulnerabilidad. Que en realidad, si tú lo piensas, si tú quitas a los hombres de los 19 a los 59 años, heterosexuales, católicos, con un ingreso fijo, con un trabajo estable, todos y todas las demás somos grupos en situación de vulnerabilidad. Es una gran ficción que seamos minoría; somos las grandes mayorías pero el propio sistema nos divide, nos enfrenta y nos genera discriminación. Favorece la discriminación entre nosotros porque así se mantiene en el poder. Entonces sí, claro, es uno de los temas junto con el acceso a la educación, a la salud, a la justicia, al debido proceso, el reconocimiento a la personalidad jurídica. Es un tema fundamental yo creo que para toda la humanidad. Tal como establece el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales del 66 con el tema del trabajo digno (decente, como se llama en México), es uno de los grandes problemas. Esta tecnologización, este sistema tecnologizado que vivimos hoy en día, pues más tranquilamente puede prescindir de la gente. La lógica del capital y la forma en que ha favorecido la tecnología prescinden de la gente y la vuelven problema del Estado y de los cuerpos de seguridad pública. Esa es una de las razones estructurales, yo sé que no es la única y no es de combate inmediato, pero es una de las razones que están en el fondo del crimen organizado en el mundo.

DLF: ¿Tú consideras que las personas trans constituyen o forman colectivos que exigen sus derechos laborales?

ARC: Sí. Pero la población LGBTTTI, particularmente la población gay (gay masculina homosexual) está en la primaria respecto al movimiento de reivindicación de derechos. Pero, con respecto al movimiento gay o con respecto al movimiento de mujeres, nosotros estamos como en maternal; y te hablo de mí específicamente. Si tú haces un repaso, como sé que ustedes lo trabajan, te darás cuenta que las únicas que se organizan y protestan, chicas trans en el país, son las de la Ciudad de México. Son las que trabajan o, más bien, las que se dedican al trabajo sexual que, justamente, no podemos considerarlo como un trabajo mientras no esté reglamentado y con disfrute de derechos; entre ellos a la capacitación y a la salud. Pero en general no se organizan. En la Ciudad de México sí hay grupos, hay las figuras de organizaciones civiles con personalidad jurídica que justamente tienen que sacar su CLUNI para poder acceder a los fondos, que sí están haciendo una labor digamos de activismo, de reivindicación de derechos para la personalidad jurídica. Nuestro tema ahí es cómo abaratar o eliminar el costo de los peritos para el reconocimiento de la personalidad jurídica y para el cambio de registro en el acta; el tema del acceso al servicio de salud, que no solamente esté en la Clínica Condesa, que se realice y se amplié. La Clínica Condesa solamente da atención… Digamos, no es para hospitalización, sino es una clínica ambulante; [también] necesitamos nosotros y nosotras personas trans hospitalización. Nunca ha sido muy importante [para estos grupos] el asunto del trabajo con respecto a la represión, los crímenes de odio por homofobia. Pero sí, lo que sigue es el trabajo. Sobre todo en esta sociedad hipócrita, de doble moral, que nos condena por lo que nos obliga, a lo que nos restringe que es el trabajo sexual.

DLF: Angie, finalmente, ¿tú cómo percibes que las personas trans enfrentan, en la edad adulta, la necesidad de obtener ingresos económicos?

ARC: Pues esos son los temas más dramáticos. Mira, yo estoy aquí en Buenavista y en Buenavista el trabajo sexual de chicas, de mujeres, de adultas mayores es común. Uno de los temas perversos de nuestra sociedad capitalista es cómo prescinde de las personas adultas mayores. Entonces surge la necesidad de espacios, de albergues, y ahí entran otras particularidades. Las mujeres transexuales y transgenéricas al no tener hijos y al no procrear por nosotros mismos hijos, entonces esas tenues redes familiares de apoyo en la vejez no existen. O existen mucho menos. El capitalismo es voraz y feroz con respecto al mercado de los cuerpos y cuando ya el cuerpo, por más que te metas siliconas, por más que te inyectes aceites industriales, etc, ya no eres competitiva en el mercado del sexo con las modas existentes. Entonces ¿qué te queda? Están el ambulantaje, está la costura, el trabajo en fondas, en cocinas; pero obviamente con esto no alcanzan los ingresos para la etapa menos productiva y con más afectaciones o más debilidades físicas, que es la vejez. Entonces por eso el tema de los albergues, como el que trabaja Samantha Flores allá en Cuernavaca.

DLF: Están trabajando proyectos de este tipo en la Ciudad de México, si no me equivoco, ¿has escuchado de alguno?

ARC: Sí; es un tema fundamental . Es un tema que incluso podría ser que desplazaran a un espacio liberal, cosmopolita, como la Ciudad de México, el tema de la identidad de género al tema de la adultez mayor. Vincúlalo con pobreza, vincúlalo con falta de capacitación, vincúlalo con ausencia de personalidad jurídica, vincúlalo con afectaciones físicas y mentales y tienes un panorama muy dramático, muy grave. El otro día miraba en Canal Once un programa sobre un albergue, el Xochiquetzal, en la calle ésta de Circunvalación (…) está dedicado a la adultez, a las trabajadoras sexuales, y me parece que había una persona trans. Pues está creciendo la necesidad y bueno, tú sabes que en el capítulo 25 del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal  que se presenta el 25 de agosto del 2009 pues está planteado como una demanda muy importante; el tema de los derechos trans, entre ellos a la salud, a la personalidad jurídica y al trabajo.

DLF: Gracias Angie, por compartir tu perspectiva con ASILEGAL y con nuestras/os lectoras/es.

* * *

La legislación mexicana presenta severas deficiencias que obstaculizan el disfrute del derecho al trabajo y los derechos laborales de las personas trans. A pesar de la existencia de algunos ordenamientos, las posibilidades de goce de estos derechos en la Ciudad de México se ven limitadas por los prejuicios y los estigmas discriminatorios que pesan sobre esta población. La segregación y la negación de derechos en detrimento de la comunidad LGBTTTI son prácticas comunes en el Distrito Federal. Para ASILEGAL el día de las trabajadoras y los trabajadores se conmemora contribuyendo a la visibilización de los obstáculos y mermas que los grupos en situación de vulnerabilidad padecen con respecto al cumplimiento de sus derechos laborales.

*Las notas colocadas con corchetes [ ] han sido colocadas por el autor.

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Acerca de asilegal

Nuestra Visión Ser una organización responsable de su entorno social, contribuyendo a la erradicación de la problemática social que enfrentan los sectores más vulnerables de la sociedad como lo son las personas pertenecientes a los pueblos originarios, las personas de la tercera edad, niños y jóvenes personas de la comunidad LGBT, mujeres, discapacitados, etc. Nuestra Misión Para Asistencia Legal por los Derechos Humanos, los derechos que están reconocidos y otorgados para todas y todos, deben ser conocidos para ejercerlos y, en su caso, defenderlos; de tal forma que, esta organización concentra sus esfuerzos en brindar apoyo legal, informativo y educacional en el tema de los derechos humanos.

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